Torre Vigía

Historia

LOS ANTECEDENTES URBANOS DE LA LÍNEA

La península ibérica, en su zona más meridional, termina en una cuña, cuyo vértice lo forma el Peñón de Gibraltar que se adentra entre el Mediterráneo y el Atlántico y se une a tierra firme a través de una estrecha franja de tierra, formada a su vez por restos de terrenos marinos y jurásicos, que fueron y son, el asentamiento de la ciudad de La Línea de la Concepción.

Vista de La Línea

Plegada entre arenales y situada geográficamente en un istmo, La Línea tiene una envidiable posición geostratégica que la convirtió desde tiempos remotos en escenario bélico casi constante, con pugna entre los distintos poderes por la posesión de Gibraltar.Esta circunstancia direccional de su historia influyó notablemente en el devenir de su desarrollo poblacional y urbano.

Tras la demolición en 1810 de las fortificaciones y baluartes que hasta entonces habían encorsetado el Punto de La Línea como plaza permanente de guerra, el istmo empezaría a poblarse de forma dispersa con algunos vecinos que, de forma precaria, construyeron viviendas y labraron las tierras. Esta primera distribución de la población civil, con calles que eran caminos, y las casas chozas improvisadas o patios de vecindad, dejarían imborrables huellas en su trazado y definiría la actual estructura urbana de la ciudad. No obstante, por motivos estratégicos, políticos y económicos, aquel primitivo núcleo poblacional, a pesar de contar con una evolución notoria propiciada por un próspero y diversificado comercio con Gibraltar, permanecería hasta 1870 como aldea dependiente del municipio de San Roque.

Pero independientemente de caprichos políticos, de sus acontecimientos y zozobras, La Línea estaba abocada a su existencia como cuidad. Y así, en la fecha antes referida, consigue segregarse de San Roque adquiriendo la credencial de Villa, y cuatro décadas después, en 1913, obtiene su suscripción en la nómina de las ciudades españolas.

Historia de La LineaEsta apretada síntesis de la evolución histórica de La Línea de la Concepción a partir de su segregación, nos permite propiciar un punto de partida para el estudio de su desarrollo urbano. Estudio que tiene que efectuarse partiendo del principio de que La Línea, mantiene unas características totalmente dispares en relación de otras poblaciones cuyo modo de vida se asentaban en un régimen industrial. La Línea era una plaza eminentemente militar y fronteriza, lo que quiere decir que configuraba una población realmente atípica en relación a tantas otras. En este marco se desenvuelve el contexto patrimonial en el que el desarrollo urbano no sólo estuvo supeditado a un reducido perímetro, sino, por otra parte, a un Gobierno Militar con plena jurisdicción sobre el ámbito.Por lo tanto, si se quiere realizar una mirada a la evolución urbana de La Línea, es imprescindible escrutar estos condicionantes en los que se desenvuelve la ciudad desde su fundación.

Desde este punto de vista los archivos municipales con sus fondos notariales y actas consistoriales, se convierten en una fuente de extraordinaria importancia para conocer no sólo la evolución poblacional de La Línea, sino también de su estructura urbanística. En este sentido, y ciñéndose a estas fuentes como instrumento de reconstrucción de la historia, hemos creído oportuno rescatar la memoria los documentos y noticias más relevantes del antiguo solar denominado "Finca o Villa San José" como significativo exponente de la época que nos ocupa.Patio Linense

De los seleccionados textos documentales que hacen referencia a este solar resaltan datos que muestran cierto interés. Por una parte, nos describe su situación, extensión y valor en escudos (moneda ligada de plata y cobre que equivalía a diez reales y estaba dividida en milésimas. Sirvió de unidad monetaria desde 1864 hasta 1868.).A esta descripción hay que reseñar el primer registro de propiedad a nombre de un vecino de la localidad, don Lutgardo López Muñoz, al cual se le había concedido la Comandancia General del Campo en el año 1847 para su explotación como huerto. Concesión que nos viene a demostrar hasta que punto el desarrollo de la población urbana o rural estaba supeditada a la autoridad militar. Por otra parte, a través d estas primeras noticias se comprueba, además, que uno de los principales recursos socio-económicos de la originaria población de La Línea fue en especial el cultivo de huertos, los que daría lugar a un tipo urbano de casas con aditamento de huerto. Este tipo de casa se conservó durante gran parte del siglo pasado, y aún en la actualidad se mantienen algunos ejemplares que el nuevo urbanismo va eliminando.

PRIMERA INSCRIPCIÓN DE LA FINCA DE SAN JOSÉ (AÑO 1869)

Un huerto situado en el punto de la Línea de este término, de tres fanegas y media de tierra, o sean de dos hectáreas, veinte y cinto áreas y treinta y nueve centiáreas plantadas de arboleda frutal, contiene cuatro pozos y tres chozas, linda por Poniente con los arenales de la playa, por Levante con el arrecife que se dirige a Gibraltar, a Mediodía con el camino que divide el Cuartel de Ballesteros y el Norte con los dichos arenales llamados La Banqueta, el cual se halla cercado y tiene un valor de ochocientos escudos.

Esta finca se halla libre de toda clase de gravámenes e hipotecas. Don Lutgardo López Muñoz, casado, de más de cuarenta años, propietario y vecino de esta Ciudad, formó este huerto sobre el terreno que ocupa, el cual le fue concedido cuarenta y siete, desde cuya fecha ha vivido en pacífica posesión del mismo sin interrupción alguna, pagando la contribución que le ha sido impuesta...Para inscribir la posesión en este Registro, conforme a lo dispuesto en el artículo primero del Real Decreto de veinte y cinco Octubre de mi ochocientos cuarenta y siente, acudió al Ayuntamiento de esta Ciudad solicitando certificación relativa al amillaramiento que fue expedida por Don Juan Fernando, Secretario del mismo, el cinco del corriente firmada por el Señor Alcalde Don Ricardo Vargas, y también por el Regidor Jurídico. Resulta de ello que Don Lutgardo López tiene amillarado en el padrón de riquezas el huerto de que se trata por el cual viene pagando contribución como dueño y colono, correspondiendo satisfacer en el presente año, veinte y uno escudos y ciento veinte milésimas. En su virtud, habiendo examinado el Registro y no hallando en el asiento alguno contrario al hecho de la petición, inscribo lo de esta finca a nombre de Don Lutgardo López, sin perjuicio de tercero que pueda tener mejor derecho a ser propiedad. Todo lo referido consta de la solicitud y certificación de que se ha hecho escrito que quedan archivadas, y fueron presentadas ante este Registro el día de hoy a las diez y treinta y dos minutos de la mañana, según resulta del asiento de presentación número ochocientos cincuenta y cinco, folio doscientos veinte y dos vuelto, tomo tres del Diario. Y siendo conforme todo lo dicho con los documentos a que me refiero, firmo la presente en San Roque a diez y seis de Marzo del mil ochocientos sesenta y nueve.

CURIOSIDADES

La Línea de la Concepción dijo si a la Autonomía Andaluza durante la II República.

La lucha en pro de la Autonomía Andaluza comenzó mucho antes que el reciente 28-F. Ya en 1931, se configuró un estado en donde las autonomías jugaban un importante papel en su configuración.

Andalucía, nueve meses después de proclamarse la República, redactaba su primer proyecto estatuario. Para ello se constituyó una Comisión Organizadora de la Asamblea Regional, y a través de una serie de reuniones preparatorias se perfiló la opinión de municipios y provincias que culminaron en un encuentro, el 12 de Abril de 1932, al que fueron invitados los municipios pertenecientes al campo de Gibraltar, entre ellos, La Línea de la Concepción, según Actas de su Corporación de fecha 21 de octubre de 1932 que dice:

...Y siendo alcalde Don Antonio Gil Ruiz, recibe invitación como el resto de los municipios andaluces, para participar en la Asamblea Regional Andaluza a fin de tratar sobre la conveniencia de dotar a nuestra Región de una organización administrativa autónoma...

No obstante, no se desplaza ninguna representación municipal a tal encuentro por los motivos que, según en papel con membrete con el escudo de la ciudad y oficio de salida núm. 3702, dirigido al presidente de la Comisión Organizadora de la Asamblea Regional, el alcalde "lamenta no poder enviar representación personal por no poder permitírselo la disponibilidad económica de este Ayuntamiento".

De esta forma, La Línea de la Concepción, sería uno de los 92 municipios adheridos pero no presentes. En este foro regional se fija un estatuto, que sería paralizado con el triunfo de la derecha en noviembre de 1933 y que, sólo con la victoria del Frente Popular en 1936, se reactivaría con una nueva Asamblea celebrada el 5 de junio de 1936.

Por tanto, en septiembre de 1936, los andaluces en general y linenses en particular hubiéramos votado el texto autonómico en referéndum. La guerra nos jugó una mala pasada...

(Bibliografía: El ideal andaluz en la Segunda República. Hijano del Río y Ruiz Romero. Ed/fundación Blas Infante-1995)

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