EL DERECHO DE ACCESO A LA VIVIENDA .
A modo de presentación, ni que decir tiene que el tema vivienda, ya de si complejo en estos días, se vuelve casi difícil cuando va unido a los jóvenes.
Frecuentemente se achaca a los jóvenes españoles la poca capacidad para emanciparse, para vivir independientemente y fuera del hogar familiar en comparación con el resto de la población europea.
A nadie sorprende en la sociedad actual el hecho de que los jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y los 30 años (e incluso se amplía a una edad superior) convivan en el hogar familiar. Muchas veces, sobre todo para las generaciones que no han sufrido este problema de manera tan acuciante, resulta chocante. Un padre no puede entender como su hijo, aunque trabaje, no se va de casa. Se achaca a que un joven vive en casa como en un hotel, donde todo se les pone por delante y que el joven destina sus ingresos a otro tipo de prioridades en la vida (ocio, moda, etc.), sin preocuparse de un tema tan importante como la vivienda, su vivienda.
No se puede reprochar que los datos jueguen en contra de este pensamiento, puesto que sobre todo a ciertas edades, la prioridad, a mi parecer, se centra en vivir su propia vida sin injerencias familiares. Pero solo hace falta darse un simple paseo por los escaparates de alguna inmobiliaria o consultar las ofertas de un diario, para darse cuenta del problema al que se tiene que enfrentar un joven. Los medios de comunicación desde hace tiempo vienen reflejando el problema del encarecimiento del suelo, del precio del ladrillo, porque sí, en España se construye, a un ritmo desorbitado en ciertas zonas ( Costa valenciana, Costa del Sol...), pero ese mercado inmobiliario esta destinado principalmente a cubrir la demanda de segundas viviendas en zonas tradicionalmente de veraneo, tanto para el mercado nacional como extranjero, normalmente para gente con "posibles".
Inventir en la compra de vivienda sigue siendo rentable ,muy rentable, un mercado seguro destinado a obtener ingresos por el alquiler, para muestra en zonas de veraneo, los alquileres se ponen por las nubes o bien para revender, obteniendo pingues beneficios.
Pero ¿qué pasa con el joven españolito medio de a pie?. La solución, si no eres un afortunado con empleo fijo o estable ; ¿ existe todavía?; con una nómina que te permita llegar a fin de mes sin notar cierto nudo en la garganta y sobre todo sin tener que pedir cortésmente a papa, que te avale, es recurrir a la vivienda social, entra entonces a sorteo y ten cuidado por que puede haber familias con necesidades sociales OJO esto no es criticable pero refleja una prioridad social (antes la familia que el joven) que hagan que tu sueño de tener tu propia vivienda se pueden desvanecer, entonces ¿que te queda?. Pues te queda paciencia en la vida y jugar a la primitiva y sí, ser iluso, y pensar que si, que los rumores apuntan a que el precio de la vivienda va a bajar.
Múltiples aspectos sociales vienen vinculados al problema, la falta de estabilidad en el empleo, la precariedad laboral, el precio de la vivienda en muchas zonas, cuando no, la falta misma de viviendas sociales, encaminadas a cubrir la demanda de este sector de la sociedad, tanto para comprar como para alquilar y todo ello, pese a que desde hace unos años, pedir un préstamo no es tan difícil, ya que las entidades bancarias y financieras han aligerado los requisitos y se han bajado los tipos de interés, pero como siempre, pese a ello, siempre se necesita el aval sobre todo de los padres, por que una entidad bancaria aunque flexibilice las condiciones de concesión de los préstamos tiene que cubrirse las espaldas, con una garantía adicional, de la que un joven, en la mayoría de los casos, no puede responder.
A ello se puede ligar otro tipo de problemas clásicos en nuestra sociedad actual, como pueden ser la baja natalidad de las parejas españolas, el envejecimiento de la población que ello conllevará a la larga, el que en una pareja ambos miembros tengan que trabajar para que al menos uno de los sueldos cubra la hipoteca mensual, el que la sociedad se encuentre endeudada y un largo etcétera.
Incluso si como joven, se tiene la ocasión de hablar del tema con algún estudiante de intercambio europeo, se queda sorprendido, cuando no anonadado, por la situación, más si cabe, cuando en otros países europeos existen desde hace años, políticas activas en favor de los jóvenes, para la emancipación, búsqueda de vivienda, etc.
España, con respecto a Europa, como casi siempre, va con retraso y en este apartado de política social, aunque poco a poco comienza hacerse eco del problema, y empiezan a surgir tímidas referencias al tema tanto a nivel estatal, autonómico como local, los avances son lentos, más teóricos que prácticos, y sectoriales.
En una serie de artículos, que se irán uniendo a este tema, no solo se procederá a tratar en aspectos generales las políticas existentes en cuanto a vivienda y jóvenes, a todos los niveles, sino que además, se intentara de manera general, abordar aspectos jurídicos en plano del alquiler, compra, etc., incluso haciendo referencia al polémico tema de la ocupación, tan discutido y polémico.
Por todo ello, seria interesante que todos aquellos que se interesen en el tema o que sufran en sus propias carnes las consecuencias del mercado inmobiliario, que participaseis proponiendo temas, consultas o, simplemente, que contarais vuestra experiencia personal.
Os emplazo, a que sigáis este apartado, esperando también vuestra participación.
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